¿Cómo funciona un coche híbrido?

Lleva entre nosotros más de lo que parece, pero todavía despierta muchas dudas e incluso recelos. Cómo se conduce, cuánto consume, cuánto dura la batería? En resumen, ¿cómo funciona el vehículo híbrido?

coche híbrido en el bosque

Si se ha subido a un taxi en los últimos años es muy probable que se tratase de un coche híbrido. La explicación corta es que muchos ayuntamientos incentivan este tipo de vehículos. La larga sirve para explicar todas las ventajas e inconvenientes de este tipo de vehículos para un uso personal y profesional. 

El primer coche híbrido de producción se puso a la venta hace nada menos que 120 años. Su creador fue un ingeniero de nombre Ferdinand Porsche (sí, el del deportivo homónimo), pero el concepto se descartó al poco tiempo por su mayor coste frente a otras tecnologías. 

El regreso de este sistema a los concesionarios no se produjo hasta hace 22 años, a finales de los años 90, pero durante mucho tiempo apenas hubo dónde elegir en cuanto a marcas y modelos. La reducción del precio de esta tecnología y la aparición de normativas sobre emisiones contaminantes cada vez más exigentes ha hecho que un mayor número de fabricantes apuesten por ella. Tanto es así que ahora hay una variante intermedia, denominada 'hibridación suave' o mild-hybrid.

Electricidad y gasolina

Un sistema de propulsión híbrida combina un motor de combustión interna con uno o varios motores eléctricos que pueden funcionar por separado o sumarse al de combustión para mover las ruedas motrices. El otro componente esencial es una batería que almacena electricidad.

Siempre que las condiciones lo permiten, el motor térmico permanece apagado, sobre todo a baja velocidad y al arrancar ?algo que sucede con más frecuencia en recorridos urbanos? pero también al llanear o descender una cuesta. Eso hace que el consumo global de carburante se reduzca: según Toyota, hasta un 36% respecto a un vehículo de gasolina y hasta un 12% en el caso de uno diésel de potencia y peso similares, gracias a que los motores eléctricos son más eficientes. Ahora bien, el porcentaje de ahorro depende del uso que demos al vehículo: cuanto más se circule por ciudad, más ahorro, ya que los motores térmicos son más ineficientes a baja velocidad.

La otra característica fundamental del sistema es su capacidad para transformar en electricidad la inercia que no se necesita para impulsar el vehículo y almacenarla en la batería, de la que se alimentan luego los motores eléctricos. Esto sucede al frenar o levantar el pedal del acelerador.

Preguntas y respuestas

  1. ¿Son más caros? Actualmente los precios son equiparables a los de un vehículo no híbrido de similar potencia y tamaño. Además, algunas comunidades autónomas como el País Vasco o Galicia subvencionan su compra con hasta 2.250 euros.
  2. ¿Hay incentivos fiscales? Sí. Además de estar exentos del impuesto de matriculación, algunas ciudades les bonifican el impuesto anual de circulación hasta en un 75%. 
  3. ¿Cuánto dura la batería y cuánto cuesta cambiarla? Está diseñada para durar lo mismo que el vehículo y los fabricantes suelen ofrecer varios años de garantía (al menos, 5). El coste de sustitución pasado ese tiempo ronda los 2.000 euros.
  4. ¿Cuánto cuesta su mantenimiento? Aunque depende de cada vehículo, los híbridos carecen de ciertas piezas que sí hay que cambiar en otros coches, como el embrague (algunos modelos), la correa de la distribución y la de servicio, principalmente. 

¿Cómo se conducen?

La principal ventaja a la hora de conducirlos es que hay que hacer menos cosas que en la mayoría de vehículos no híbridos: la caja de cambios es automática y la respuesta del acelerador, más inmediata. Eso puede hacer muy placentera  la circulación en ciudad, por la ausencia de tirones y vibraciones (mejor probar). Además, el coche no puede calarse.

¿Cómo frenan?

Una de las mayores dudas que suscita su uso tiene que ver con la frenada regenerativa que incorporan. ?El pedal del freno actúa desde el primer momento, es decir, aunque en el primer tramo se estén recargando las baterías, el vehículo también está frenando?, aclara Rebeca Guillén, responsable de comunicación corporativa y redes sociales de Toyota. ?Cuanto más pises el pedal del freno, más se detiene el vehículo?, concluye. Y cuanto más suave y progresiva sea la frenada, más energía se recuperará. De igual modo, al levantar el pie del acelerador se produce una mayor retención (generada por el motor eléctrico) que en un coche convencional.

¿Cómo aceleran?

En cuanto a la velocidad, esta se gradúa como en cualquier vehículo, con o sin cambio automático, pisando más o menos el acelerador o frenando. ?Los vehículos híbridos pasan de 0 a 100 km/h en un tiempo equivalente a los vehículos de combustión convencional?, asegura Guillén. Sin embargo, si se quiere lograr una aceleración rápida, lo mejor es pisar fuerte el acelerador, pero de forma breve para lograr un empuje extra gracias al motor eléctrico. 

En todo caso, el coche decide por sí mismo si emplea el motor de gasolina, el eléctrico o ambos, en función de las necesidades de aceleración. 

En resumen, se trata de una tecnología que supone un primer paso hacia el coche eléctrico y que, debido a sus menores emisiones de C02 (dióxido de carbono) y NOX (gases reactivos como el óxido nítrico o el dióxido de nitrógeno), tiene la etiqueta 'ECO' de la DGT, algo que resultará útil para quienes necesiten esquivar las restricciones de circulación que imponen las grandes ciudades a los vehículos convencionales. 

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