¿Merece la pena comprar durante el Black Friday?

Igual que muchas otras modas y novedades importadas de EEUU, en España ya hace algunos años que adoptamos con gran entusiasmo el Black Friday, que se ha convertido en una fecha de referencia para los consumidores. Hemos elaborado una pequeña guía con todo lo necesario saber para aprovechar sus mejores ofertas y evitar que le den a uno gato por liebre.

Merece la pena el Black Friday

¿Cuál es el origen del Black Friday y qué clase de rebajas ofrece?

Aunque es posible que hayas visto algún meme en las redes sociales que lo asocia con el conocido como Viernes Negro ?la crisis financiera de 1869? o incluso con el esclavismo, su origen es bastante más prosaico y, por suerte, no asociado a circunstancias tan poco halagüeñas. Sencillamente, en la ciudad de Filadelfia se produjeron grandes e incómodas aglomeraciones durante las rebajas del viernes posterior al día de Acción de Gracias de 1961, y los pequeños comerciantes tuvieron la idea de aprovechar esta circunstancia para impulsar sus negocios. Así, señalaron dicho día en el calendario y lo bautizaron con el nombre que ya conocemos. Gracias al éxito cosechado en Estados Unidos, esta festividad comercial se expandió poco a poco por todo el mundo. En nuestro país, en concreto, la culpa la tuvo Apple, cuando en 2010 decidió hacer una rebaja del 10 % en todos sus productos. En 2012, además, el gobierno autorizó las rebajas en cualquier época del año, dando vía libre a que se generalizara esta estrategia comercial.

En España el descuento medio es del 50 %, cinco puntos por debajo de la rebaja media mundial

Y aunque el propio nombre, Black Friday (viernes negro), nos remita a un día en concreto, casi todos los vendedores prolongan las ofertas hasta el domingo. No solo eso, sino que el lunes inmediatamente posterior es conocido desde 2005 como Cyber Monday o ciberlunes (en España, el primero se celebró en 2012). Un error frecuente consiste en suponer que dicho día se centra en las rebajas de productos tecnológicos, pero a lo que realmente alude el prefijo ciber es a las compras por internet. De hecho, este día nació con el objetivo de impulsar el comercio digital. Si eres de los que prefieren las compras en línea, este es tu día.

Aunque las rebajas de Navidad siguen siendo las preferidas de muchos, la popularidad del Black Friday no deja de crecer: para hacernos una idea del enorme crecimiento de la popularidad que ha experimentado esta fecha, disponemos de la web Black Friday Global, que recopila cantidad de datos interesantes sobre el evento. Por ejemplo, en este pictograma nos muestran que los tres productos estrella del viernes negro son la ropa, la electrónica y el calzado. Y nos permite enterarnos de que en España el descuento medio es del 50 %, cinco puntos por debajo de la rebaja media mundial. Además de estas curiosidades, cuenta con un extenso listado de tiendas en el que se recogen las principales promociones que estas ofrecen.

¿Cómo saber si un descuento es realmente bueno?

Para evitar perder la cabeza al ver una oferta de apariencia muy tentadora, lo primero que debemos hacer es asegurarnos de que la rebaja es tan grande como parece. La forma más sencilla de evitarlo consiste en hacer un seguimiento del precio del producto que nos interese. De lo contrario, es fácil adquirir con un clic algo que podríamos haber conseguido por un mejor precio. Por ejemplo, la web camelcamelcamel permite rastrear los productos que vende Amazon para comprobar su evolución histórica y saber cuánto costaba antes. Al introducir las palabras clave de aquello que deseemos comprar o el propio enlace de Amazon, nos proporcionará una gráfica que nos indica el precio máximo y el mínimo al que se ha vendido, como se aprecia en la imagen inferior.

Otra web similar, Average Finder, hace lo propio con los productos que vende eBay, aunque debemos tener en cuenta que su precio está sujeto a mayor variación. Al tratarse de una página de subastas, un mismo artículo puede venderse tanto por precios irrisorios como desorbitados, así que, en general, lo recomendable es fijarse en el precio medio al que se ha vendido un ítem determinado, pero no tanto en su variación.

Algo que debemos tener en cuenta es que muchos vendedores colocan los mismos productos una y otra vez, de forma que muchos de ellos ya los habrás visto en años anteriores, como advierten en The Wall Street Journal. Aunque las rebajas se basan en transmitir al consumidor una sensación de urgencia que lo anima a no perder el tiempo y hacerse con alguna ganga, la realidad es que las prisas rara vez están justificadas. Si no conoces el rango de precios en el que suele moverse un producto, es fácil que no ahorres tanto como creías, o que adquieras un producto de la temporada pasada pensando que se trata de una novedad.

Cómo evitar las compras impulsivas y a los vendedores fraudulentos

Conviene que seamos precavidos: si adquirir un producto a buen precio ya es algo tentador en cualquier momento, hacerlo en un día en el que somos bombardeados por ofertas de todo tipo puede hacer que nos precipitemos. La sencillez de los pagos por internet, además, hace más sencillo que nos arrepintamos de una compra impulsiva. Una buena forma de evitarlo consiste en desactivar los pedidos en un clic que ofrecen algunas páginas web, como Amazon. O, para mayor seguridad, no guardar los datos de nuestra tarjeta bancaria en ellas; así, nos los pedirán con cada nueva compra, y el proceso de introducirlos nos permitirá darle un par de vueltas antes de gastar el dinero. 

Además, conviene extremar las precauciones con las compras por internet. Abundan los fraudes en los que una web falsa se anuncia como si fuera la página oficial de una marca prestigiosa. ¿Cómo detectarlo? La primera alarma suele provenir de nuestro navegador, que nos informará de que el sitio que estamos visitando ?no es seguro?. Aunque a veces este aviso salta aún cuando la página web sea legítima ?una página oficial puede no disponer de buenos estándares de ciberseguridad?, debería hacer que nos pongamos en guardia. Lo siguiente que deberíamos hacer es fijarnos en los logos de la marca o la empresa que figuren en la página para comprobar que son los correctos y no están escritos en una tipografía sospechosa o en imágenes de mala calidad. Otro detalle que delata a las páginas fraudulentas es que suelen estar incompletas, y en ellas rara vez figuran los datos postales y de contacto que las marcas verdaderas incorporan a las suyas. 

Un fraude bastante conocido en nuestro país es el de la página de Ray-Ban: durante un tiempo a muchos nos saltó un anuncio en las redes sociales que nos informaba de gangas en sus gafas. En la organización de consumidores OCU informaron de este fraude y de otros similares, y existen bases de datos que recopilan las direcciones de las páginas fraudulentas. Por ejemplo, FakeInet nos facilita en este enlace un completo listado de los dominios falsos detectados durante los últimos años. En caso, de duda, siempre conviene hacer una búsqueda para ver si la página que estamos usando figura en él. Por último, debemos recordar que nuestros derechos como consumidores son los mismos durante los periodos de rebajas que durante el resto del año, tal y como nos recuerdan en la OCU. Cualquier reclamación o devolución que deseemos hacer se realizará en las condiciones habituales, así que no es admisible que ningún vendedor se escude en la excepcionalidad de las fechas para ofrecernos un peor servicio.

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